César no tuvo más remedio que regresar al monte e idear junto a Irene un plan, el problema era, que Irene no estaba......... César llegó y vio el tejado de la cabaña destrozado, alguien se la había llevado, pero no los hombres de Manuela, ¿quién entonces?
-César: Esto es el fin, el mundo está perdido, si Irene no habla con Manuela no podrá hacerla entrar en razón.
César, desolado por completo, comenzó a tirar los armarios contra el suelo, gritando y desconcertado, cuando vio que bajo uno de ellos había un cofre pequeño........
Unas horas después........
-María: Manuela, el civil César se acerca.
-Manuela: Me cago en........
César, anda entre los escombros, el suelo tiembla, nada puede ver él........ Entonces de golpe aparece Manuela, frente a él, con sus oscuros ojos y su mirada asesina.
-Manuela: Te dije que no volvieras........
-César: Traigo un regalo para la excelentísima reina.
-Manuela: Dámelo.
Se lo quita de las manos, es el cofre de antes, abre el seguro y se dispone a abrirlo, entonces el cofre se le cayó de las manos y quedó abierto frente a ella, que gritaba de dolor e incluso parecía que lloraba, la tierra vibraba más aún, más fuerte que nunca....... Manuela cayó al suelo, desmayada e indefensa, silencio total........ El interior del cofre desvelaba lo que parecía ser la única foto de la madre de Manuela, a la que en su día tenía tanto cariño, que guardó en su cofre más valioso, tanto por lo sentimental, como por lo económico, no pudo resistir el amor que sentía por Irene, y por eso desfalleció.
-César: Manuela, despierta, por favor.......
En ese momento aterrizan José y los soldados, rodeándole, César esta vez no tiene defensa alguna....... Pero de repente, se ven a lo lejos varias siluetas volando por el cielo....... Había más gente con poderes, estas venían a ayudar a Manuela, quien acababa de despertar.......
-Cristina: Manuela, ese no es tu traje, toma este. (Le da el suyo original)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario